2009 - Obra que Alimenta al Espiritu

Por Miroslav Scheuba*

Adán y Eva en los Jardines del Edén también tuvieron sus primeros momentos de creación y gratitud. El se dio cuenta, mirando los árboles, de que con las ramas podía tener una lanza, dos o tres, para cazar animales para comer. Ella, mirándose en el agua, que podía hacer máscaras, dos, tres o cuatro, para multiplicar su rostro en el Paraíso. El estaba fundando la primera ciencia que su mente le hizo poner en práctica no sólo para alimentarse sino también para agradecer con las ofrendas; y ella, el primer arte que puso en movimiento su alma que necesitaba estar protegida ante lo desconocido y a su vez, entusiasmada con una recreación. En las mascarás de Marta Diez están reflejados ambos instantes: esa punta de lanza que alimenta un cuerpo que agradece y ese ímpetu artístico de crear una obra nueva que protege y que alimenta al espíritu.
*Poeta y cocinero