2006 - Por Que la Mascara

Por Marta Diez

En un momento de mi vida me di cuenta, que algunos seres a mí alrededor, llevaban puesta una máscara, es decir, no eran en su representación lo que yo veía dentro de ellos; decidí comprar muchísimas telas para pintar, en cada una de ellas, una máscara distinta, entretanto empecé a investigar sobre la máscara y a comprarme libros, donde la parte que más me interesó fue el simbolismo y los diferentes significados que un mismo color y forma tenían en el mundo entero, a veces con coincidencias entre Oriente y Occidente.
Al llegar un día a mi estudio, en vez de tomar una tela chica y pintar una en cada una, como era mi plan, tomé una grande y pinte 7 máscaras pretendiendo pintar, las máscaras del mundo entero.
Al poco tiempo hice la escultura que recrea una mujer de África, y la leona de la Tumba de Tutantkamom .
Luego llega el tiempo del viaje que habíamos planeado por Italia, con Ale y los chicos, y al llegar a Venecia estudiando las máscaras del carnaval, aprendí con el maestro Francesco Sutto, la técnica.
A mi regreso a Buenos Aires comienzo directamente a fabricar la máscara de cartapesta que tiene la facilidad de ser usada, por tratarse de un material más liviano.
Luego de varias creaciones con color y brillos, noto que en mi labor hay mucha influencia veneciana mezclada con mis raíces precolombinas.
Y me fascinan los Chamanes (médicos de las tribus), que usan las máscaras en sus aspectos religiosos y curativos.
Nace en mí el simbolismo de “Yo me quité la Máscara” y además, el querer instalar mi estudio solo para eso.
Naciendo así la tarjeta de invitación con los pasos de “Me quité la Máscara”, solo en secuencia fotográfica.
Como trabajo en varias obras a la vez esperando el secado, me siguen brotando recreaciones de algunas, que tuvieron gran significación para los Aztecas, Egipcios, Africanos, Orientales y mezclo las culturas chinas o jainistas en un deseo de entendimiento de un todo.
Finalmente llego a una Máscara muy fuerte que se llama “Que Máscara Tengo hoy”.
Consta de un espejo para mirarme y tratar todos los días de seguir mostrándome en carne cruda, develando las cosas tapadas que tanto mal hacen.
Dándome cuenta que ésta pasión por el arte me descubre y muestra sentimientos muy íntimos, en le deseo de aportar una visión diferente a los demás, trabajando con ahinco en esta aventura por llegar al alma de los seres, para encontrarme con ellos, en la inmensidad infinita del arte.