Las mascaras que ofrecen una recorrida etnografica mundial

Hoy (La Plata)
8 Diciembre 2007

Hace ocho años, Marta Diez empezó una nueva búsqueda para desarrollar su arte. Sin proponérselo, convirtió su producción en una recreación etnográfica a través de la producción de máscaras de distintas partes del mundo.

Casi involuntariamente, la artista plástica Marta Diez se convirtió en una etnógrafa sin título. Fue hace ocho años, cuando dejó de pintar cuadros y empezó a producir máscaras. Con el tiempo, lo que arrancó casi casualmente se convirtió en un búsqueda profunda que la llevó a recorrer el mundo. La manifestación artística y la recreación de las distintas culturas con las que se cruzó se combinan en un basto trabajo, parte del cual empezó a exponerse ayer en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata.
No es casual que la idea de acercar la exposición a nuestra ciudad haya sido de Héctor Blas Lahítte, el jefe de la División Científica de Etnografía. “La máscara, como forma de representación, puede ayudarnos a restablecer lazos con regiones, culturas y hombres”, dice el científico en la presentación de la muestra.

“Desde el año 1999 me dedico sólo a hacer máscaras”, le dice a Hoy la artista, y recuerda el primer paso con una un cuadro grande con varias mascaras.

La idea que surgió inmediatamente fue la de pintar máscaras del mundo entero. Aunque su mirada es la de la artista, el producto tiene, necesariamente, un valor etnográfico combinado con su propia interpretación del contacto con distintas culturas.

“Esta búsqueda empieza a ocupa todo mi trabajo, y surge de pensa que los ojos no reflejan todo lo que la persona es o tiene adentro, y que eso está en las distintas máscaras que usa”, dice Diez, y evoca uno de sus primeros trabajos, que era un espejo con cara de máscara y la inquietante pregunta: “¿Qué máscara tengo hoy?”.

El camino de Marta siguió durante los años. Y la búsqueda interior fue acompañada por el acercamiento a distintas culturas. “Viajé, investigué profundamente”, dice y reconoce que esa búsqueda es inacabable, “porque cada vez que encuentro una nueva máscara encuentro algo de mí que desconocía”.
La muestra en La Plata tiene 16 trabajos. “Cinco de ellos hacen mención a los momentos prehispánicos”, explica la autora. Está elaboradas con una técnica de cartapesta, un material liviano, y en ellos abundan las imágenes de los dragones bicéfalos, los chamanes, la llorona del norte argentino, y las reminiscencias de los valles calchaquíes.

También se exponen las dos mujeres kayanes, que son representaciones personales del sometimiento femenino (ver aparte), un buda de piedra, y una de las atracciones es una reina egipcia con un dragón chino apenas visible, porque está hecho en plata. “Será un desafío para el observador detectarlo”, dice Díez, proponiendo un juego para los visitantes.