2007 - Un Arte sin Edad
Por Alejandro Caride
El arte de la máscara es prácticamente un Arte sin Edad. De allí su magia, verdaderas esculturas que irradian siempre identidad. ¿Serán sobrenaturales en su representación? Marta Díez compromete todo su bagaje cultural y por sobre todo afectivo, y en su síntesis aporta su propia visión del mundo, su sentido de vida que apunta a un sin tiempo ni lugar específico, abarca los diferentes espacios enmascarados del mundo en un deseo de paz, valorizando a todos por igual. A medida que avanza en su trabajo descubre nuevos lugares de un mismo tema donde expresar su amor por nuestro mundo, a través de la representación simbólica de Dios. Valor supremo que cada uno posee y respeta. En cada uno de esos ojos recortados en la máscara, Marta Díez nos habla del misterio y la seriedad con la que indaga este tema que la apasiona, logrando atrapar a quien las observa y a quien se involucra con su noble trabajo profundo. No se desentiende del compromiso que ello implica, ni del misterio que hay en el sincretismo de sus obras donde los valores de una cultura, se mezclan con otra casi sincrónicamente, como si le hubieran pertenecido siempre. Esa es su magia. Gracias a nuestra escultora, porque en su obra todos tenemos lugar, explícito o imaginario pero compartido. Gracias Marta Díez.