2006 - El modo mas antiguo del Arte Sagrado es como un envio a la Historia. Marta Diez

Por Antonio Albani

Se inauguró el 15 de agosto en el Aeropuerto “Jorge Newbery” de Buenos Aires, con la presentación del poeta, arqueólogo y diplomático Rubén Vela, en elogiosos conceptos sobre Marta Diez : “La artista siente la necesidad imperiosa de relacionar la máscara antigua, proveniente del Paleolítico Inferior, con las que subsisten, en la actualidad, en los ámbitos sagrados y profanos de todo el mundo. Ya es tiempo de apreciar esta brillante exposición en la que veremos, curiosamente, los rostros sin ojos de las máscaras, que parecen mirar el pasado”. Entrar en la exposición es como un envío a la Historia, admirar las máscaras de Buda, el Vikingo, la Leona y las que pertenecen al ciclo Samsara, produce una sensación como de estar atrapado, como si uno estuviese en medio de una celebración o de algún ritual de remotos tiempo. A todo esto deben sumarse las que pertenecen a Tilcara, cuyos recuerdos que datan de 15.000años, “nos llevan hacia lo asiático, no olvidemos que la momia guardaba el alma en paz de la persona en Egipto”—nos dijo Marta Diez,--“una vez que la máscara hecha el alma estaba en paz, la máscara viene a sed la conexión con em mundo terreno, sabe, hay todo un paralelismo de religiones”
Al observar la serie de chamanes, uno se siente transportado a ese mundo mágico, por un lado y se ve de pronto en un campo fijo, parte de ese escenario creado por la artista plástica y escultora Marta Diez, que nos ilustraba a medida que nos deteníamos en cada sector de la exposición : “Aprendí a ver detrás de la cara, luego de mis viajes por Venecia –donde la máscara es un hito ya clásico – al regresar a nuestro país realicé la técnica en carta-pesta, una técnica de papel pegado y el arraigo que una tiene con la tierra me brindó la inspiración para hacer máscaras de índole salteñas, puntanas, jujeñas, empecé a preguntarme qué hago yo haciendo algo veneciano si soy tucumana y entonces comencé a investigar el arte precolombino”
Mientras la expositora atendía la numerosa concurrencia que al transitar el aeroparque “Jorge Newbery” , --gente atraída por las dos máscaras de entrada y extasiada ante una exhibición que expandía atávicas señales-- el Doctor Alejandro Caride, que acompañaba a la gran artista tucumana, y especialista en el tema, fue requerido por la prensa : “La máscara es una de las formas de arte más extendida por el mundo entero y el modo más antiguo del arte sagrado, ya está en los pueblos primitivos, también en las civilizac
iones antiguas de la India y del Japón”—siguió explicando el Doctor Caride—“En los pueblos monoteístas y cristianos la máscara se conserva en su folklore, mostrándonos así su origen sagrado, es ésa la representación del mito como expresión de la verdad absoluta, porque refiere una revelación trashumana que ha tenido lugar en el alba del Gran Tiempo, en el tiempo sagrado de los orígenes”
El cuaderno de los testimonios, era incisamente escrito con diversas opiniones, enmarcadas en una admiración por parte del público, tanto el idóneo en arte como aquel menos avisado al respecto. Marta Diez ,en otro de los pasajes de sus aclaraciones a los interesados, decía : “Esta serie de chamanes son sacadas de los dibujos de las tumbas, estamos haciendo sincretismo, mezclando las culturas y llevamos sus motivos religiosos del Norte Argentino, empecé a divertirme como resultado estético y ponerle color a estas figuras me parecía fantástico”
Marta Diez tiene una vasta producción en carbonilla, en óleos y reproducciones de figuras en movimiento. Y ha iniciado una novísima etapa en la creación de máscaras, con enjundiosos estudios de la técnica, la historia y el simbolismo de las culturas que han dejado creencias étnicas con gran variedad de motivos y colores. Ha estudiado dibujo con el maestro Luis Lobo de la Vega. Con la profesora Beaubeau de Secondigne y pintura al óleo con los maestros Palombo, Mezza, Maculán Bagarotti y la técnica de la cartapesta
con Francesco Sutto. Como puede apreciarse, hay una apoyatura curricular de relieve. Ha realizado exposiciones individuales en el Golf Club Argentino, en la Fundación Vicente Lucci de San Miguel de Tucumán, en el Sheraton hotel De Buenos Aires y en la Asociación Damas de la Cancillería Argentina. Su obra ha merecido elogios de la crítica e importantes premios, con jurados de jerarquía como Gutiérrez Zaldívar, Alberto Bellucci y Romero Carranza.
Alguien de los presentes le preguntó cuál era la máscara divina por excelencia, a lo que contestó : “La máscara divina por antonomasia es el Sol, aunque entre los Bantúes, por ejemplo, igual que en los pueblos africanos, la máscara sagrada por excelencia es el tótem animal, considerado el ascendiente más remoto de la tribu”—continuó explayándose--”en el teatro de los Misterios, la palabra persona designaba a la vez la máscara y el rol, pero no necesariamente una individualidad, sino una realidad intemporal cósmica o divina” Se refirió enseguida, ante una nueva pregunta , a las funciones de las máscaras y especialmente en los egipcios : “Hay una jerarquía de funciones y de personas divinas y su multiplicidad misma hace que ninguna pueda ser considerada como la máscara única y total de la divinidad infinita, la costumbre de cubrir con una máscara la cara de un muerto, no era propia exclusivamente de los egipcios, por su forma simbólica, a veces era semejante al Sol, para los egipcios la máscara desempeña un papel en la evolución póstuma del alma, reteniendo el aliento de los huesos en su sagrada momia, donde esta máscara tendrá un papel sublime de ese aliento, sirviendo como puente a los sobrevivientes “
Si al comenzar esta nota, nada más que una modesta aproximación al original y eximio arte creador de Marta Diez, hablé de un envío, es que en verdad es la sensación que a uno lo acomete, un viaje al pasado, hasta un viaje a la infancia y a la adolescencia, al quedarse parado ante la serie de antifaces. Y al escuchar las opiniones de la gente, mejor, como escribió alguien en cuaderno de la autora, “uno se extasía contemplando la expresión de los que observan la exposición, con expresiones de agradable sorpresa o con los ojos fijos…”Y sí : acaso las máscaras nos miran y detrás de ellas se ocultan esos seres ansiosos de comenzar el ritual. Traídos desde la imaginación dictadora y el temperamento poético de una talentosa artista tucumana como Marta Diez, orgullo cultural, claro, para los argentinos.

..........................................................................................................................................

Antonio Albani

Periodista, escritor, colaborador del diario La Capital de Mar del Plata.